Noche


Hace poco me di cuenta. Lo vi claro. Tuve una revelacion! No, no era el condensador de flujos…

que eeeees lo que hace posible viajar por el tiempo...

Condensador de flujo

Resulta que estabamos con un grupo de amigos, decidiendo a donde ir a la noche. Basicamente decidiendo a que Boliche ir. Como (más…)

Hace un par de días me encontraba esperando el subte en Bulnes, mirando los televisores que colgaban a lo largo del andén, perdiendo el tiempo entre las canciones de Andy Rao y la música del Dúo Coplanacu, entre unos capítulos de Los Peques y las lecciones didácticas de un señor, un tanto excedido de peso, experto en Marketing, cuando una propaganda me shockeó.

Un hombre estaba sentado en un bar, que bien podría quedar en Las Cañitas por decorado y comensales, frente a una chica, bastante atractiva, que no hacía más que hablarle de su relación con su padre, a todas luces Edípica. El hombre, que no parecía muy inteligente ni muy expeditivo, decide que hay que cortar de raíz con ese momento tenso y aburrido e intenta darle un beso, pero la chica lo rechaza y la propaganda termina con un cartel que dice “Lleguemos a la segunda cita”.

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Hace unos días volvía a mi casa muy cansado. Me subí al colectivo y el único asiento que quedaba vacío era el de la primera fila, delante de todo junto a una anciana, del lado del pasillo. Nunca uso estos asientos, prefiero quedarme parado en el fondo, antes que sentarme y tener que pararme a los 5 min. para cedérselo a alguien, pero esta vez estaba muy cansado, así que me eché, cerré los ojos y simulé estar dormido.

Pensaba cuantas lindas chicas me estaba perdiendo de ver cuando sentí unos codazos en el abdomen. La música de un celular ambientaba todo el colectivo, 2 chicos hacían de Djs al fondo, con el sonido al máximo. La que me pegaba era una anciana, pensé que quería que le ceda el asiento a una persona muy vieja o muy joven, pero no.

Anciana: Nene,¿Qué es esta música que están pasando?

Beduino: Reggaeton señora, Reggaeton.

Anciana: ¿ Reggae qué?

Beduino: Reggaeton

Anciana: ¿Y eso que es?

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Llegó Diciembre, una época bastante extraña en el año. Es un mes en el que se trabaja mucho y se trabaja poco. Un mes en el que se buscan cerrar cosas lo más rápido posible y se busca organizar cosas lo más desorganizadamente posible.

 

Un mes en que el presupuesto lo perdés en 5 dias de sangrado

Es un mes donde la gente sabe que tiene que comprar regalos, y sabe que cuanto más cerca de Navidad estemos mas caro nos va a salir todo… y sin embargo… todos compran el fin de semana anterior a las fiestas.

 

Un mes en el que las tias demuestran su mal gusto

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Cuando se trata de temas como este hay que tener mucho cuidado… mucho cuidado. No es joda.

La gente piensa: “¿como puede ser que pase esto?” y tienen razón, es todo un tema de envase. Cuando no se puede no se puede y no hay que darle vueltas al tema. Es como le paso a River por ejemplo con todo el tema de Pasarella, esta clarísimo.

¿Existe?

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Cuando uno sale a “disfrutar la noche”, básicamente sale en busca de dos cosas básicas. 1) Mujeres y 2) Diversión con amigos (las amigas no existen, dado que el punto 2 entraría en conflicto con el 1, pero eso es para otra teoría)

La Menta - La noche

Esto es innegable, es una certeza, una realidad. Cualquier persona que salga a buscar otro tipo de cosas miente o es un desequilibrado mental. O capaz Baby Echecopar (no se si se escribe así, ojala este mal así lo ofendemos)

Dale con la joda pibe!

Estos dos objetivos a la hora de una salida, no solo son los puntos claves de la noche, sino también son parte del problema. ¿Por qué parte del problema? ¿Eso se preguntan? Y bueno entonces paren de estar al pedo y pensar y preguntarse este tipo de pelotudeces, ¿Qué se piensan que somos? ¿Petete? ¿el oráculo del sur? ¿Blanca Cotta? Basta!

OK ok, mejor si les cuento por que estos dos objetivos básicos de toda salida son parte del problema…aunque es algo que todo el mundo vivió alguna vez.

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Cuando hay mujeres, a veces, pocas veces, hay sexo, y cuando hay sexo hay que hablar. No solo durante el sexo hay que hablar (¡No se queden calladas por Dios!), sino después. Uno no se puede quedar callado, pensando, porque sino uno va a pensar que la chica va a pensar que uno está pensando. E inmediatamente, cuando se piensa eso, uno escucha la insoportable voz que siempre acompaña la pregunta “¿En que estás pensando?”.

Ni nosotros sabemos en que estamos pensando

La voz es insoportable, porque la pregunta es insoportable, porque generalmente uno no puede contestarla. Uno no puede decir en que estaba pensando o no estaba pensando en nada, en nada productivo, porque siempre se está pensando en algo, ¿O no? Piensenlo.

Uno tiene entonces que pensar algo rápido que decir, para que este tema de los pensamientos no destruyan el amor y/o el sexo o al menos hasta esperar a que llegue el remise.

Lo bueno es que cuando uno termina de hacer el amor se puede hablar lento, prolongar las oraciones y decir cosas sin sentido. Nadie se da cuenta. Es como estar grabando uno de esos discos de varios CDs de Calamaro.

Vuelvan, los extrañamos!

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¿Que dirían los cristianos si se enteraran, de la noche a la mañana, que la Basílica de San Pedro (sede del Vaticano) cerró PARA SIEMPRE ?

La casa del Nazi

¿Como reaccionarían los musulmanes si desapareciera DEFINITIVAMENTE La Meca?

¿Y si El obelisco no estuviera ahí para cualquier festejo Argentino o de los hinchas de Boca?

Que cosa al pedo

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Era sábado cuando surgió la pregunta, o mejor dicho era domingo.
Era domingo a la mañana y yo trataba de mantener mi auto entre las 2 veredas que lentamente se movían hacía atrás. La gente, todos viejos o muy chicos, era feliz, descansados descansaban, leían el diario, compraban facturas, tomaban sol, hablaban. Yo sólo quería un colchón, nada más.

¿Por qué la gente va a bailar?

¿Y si jugamos al domino y paramos de hacer el ridiculo?

Ya sé lo que van a decir. Van a poner voz de animadora de programa infantil y dirán “Mirá Beduinito, cuando una mujer y un hombre crecen y se quieren mucho, se dan un abrazo muy, pero muy fuerte y 9 meses después la cigüeña”, Basta!!! Por favor, ya lo sé, lo acabo de buscar en Wikipedia.

La gente va bailar para conocer gente, para confraternizar y eventualmente para besarse o tener sexo. Esto lo entiendo, es claro, ¿Pero por qué a bailar? ¿No les parece extraño que esta sea la excusa? ¿La actividad elegida?
A mí sí, será que casi no conozco gente a la que le guste bailar, será que no me gusta bailar, será que bailo mal.

¿Por qué la gente no se conoce comiendo pizza? ¿Jugando al dominó? ¿En congresos de técnicos organizados por la FIFA?

Yo disfrutaría más de cualquiera de estas actividades que de bailar. Ya sé que suena ridículo, pero eso es porque ya se instaló bailar, porque ya instalaron bailar, porque es el paradigma, el paradigma que tenemos que combatir, el paradigma que tenemos que cambiar.

Alguien me dirá “Pero bailar es una experiencia ancestral, espiritual, salvaje”. Comer jabalí con la mano o tomar sangre de cabra también y cayeron en deshuso.

Otro afirmará “Pero es muy sexy observar el movimiento de los cuerpos”. Organicemos luchas en el barro entonces. “Pero te ensuciás”. Bailando también, te fuman encima, te vuelcan vasos con bebidas exóticas, te envuelven con nubes de humo, te aprieta la multitud, transpirás.

Bailar es como el tema de las ensaladas o el Pilates, no le gusta a nadie, excepto a las mujeres y a los gays. Ellos armaron lo de “ir a bailar” y son responsables de todo esto.

Comenzó en la década del 20’ (Los Años Locos) hasta ahí había muy poca tradición de “ir a bailar”, algún Vals en alguna fiesta formal, nada más.
Las mujeres ya habían intentado imponer todo este tema de “ir a bailar” a través de pasquines como La Cenicienta y otros, pero no lo habían logrado. No tenían Quórum.

La nueva ofensiva tendría más ayuda. Los gays eran cada vez más desde la revolución industrial. Los obreros fornidos y engrasados que poblaban las fábricas incentivaban este tipo de actividades. La sociedad sin embargo los hacía a un lado. No les permitían vivir en sus barrios, ir a sus clubes, ni hacían tratos con ellos. Si querían invertir los gays debían buscar negocios marginales como abrir una boutique o una peluquería.

Las mujeres carentes de dinero les propusieron el negocio de las discos a sus amigos los gays, a los que también les gustaba el baile. Ellas se esconderían allí en los días libres y quien quisiera ir a hablarles sólo allí las encontraría y tendría que bailar con ellas y cumplirían con su objetivo.

Quien tuviera el monopolio de las Discos tendría el monopolio del sexo y podría cobrar 5 $ por el guardarropa, 15 por un trago, 25 por una entrada. Y podría obligarnos a escuchar a Ricky Martin, a Ricardo Arjona, a la Oreja de Van Goh, obligarnos a traicionar a Megadeth, a Nirvana, a Sepultura. Y podría asfixiarnos, exponernos a temperaturas infernales.

¿15 mangos por un semen de Pitufo? ¿Están locos?

En definitiva, todo un mecanismo diabólico para torturar a los hombres, en el que las mujeres “pasan gratis”.

Hubo cambios. Las mujeres se dieron cuenta que si íbamos “a bailar” el sábado no podíamos acompañarlas al shopping ese mismo día y le pidieron a los gays que comenzaran todo más tarde.

“No importa que arruinen el domingo, total está perdido, es el día del fútbol”.

Y los gays accedieron, en parte solidarizándose con sus otrora aliadas, en parte porque ellos eran dueños de esas boutiques en los shopping que venderían más.

Las mujeres y los gays armaron esto de “ir a bailar”. La sociedad lo padece.

Hay más alcohol, más droga, más accidentes de tránsito, menos almuerzos familiares los domingo, menos diálogo. Pero a ellos no les importa, porque se salieron con la suya, y lucran y bailan.

Las tragicas consecuencias

Hombres del mundo unámosnos contra esta mafia.

Nos van a decir que no somos cool, que no tenemos onda, que ya estamos viejos, que no damos para más.

Oídos sordos.

La sociedad nos necesita.

Saludos.

El Beduino.

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