El ermitaño es un bicho raro, un tipo que le gusta estar solo todo el tiempo (y no le gusta hablar del tiempo).
La gente lo ve mal, lo mira mal, piensa que por estar solo, se va a terminar transformando en alguna especie de hombre lobo que los va a cazar cuando se aproximen a la ermita.

Home Alone

A lo largo de la historia se ha considerado a la gente que quiere estar sola como gente rara, gente antisocial y que tiene algún problema. A los dos o tres meses de soledad de una persona, generalmente se lo lleva al manicomio, a encerrarlo en una habitación con colchones en las paredes y con camisa de fuerza. Que esté solo, pero que no se pueda rascar el tujes.

También el cine ha hecho un culto del estar solo. Pero siempre para mal. Si uno se queda solo en una película lo acechan los ladrones, asesinos seriales disfrazados, la máscara de Loki, un espíritu (que no te deja solo), un mal programa de televisión o, simplemente, la persona que está sola es un perdedor.

Ahora pregunto, ¿qué tiene de malo estar solo? ¿Por qué ese prejuicio hacia la soledad? ¿Qué dirá mi amiga Soledad?

Bueno, mi teoría es esta… No sólo es preciso estar solo a veces, sino que la gente lo disfruta mucho más de lo que se dice o insinúa.

Piensen que cuando uno está solo puede:
Poner la música a todo volumen.
Pasearse desnudo por la casa.
Tomar leche del sachet.
Comer con la mano o de la cacerola.
Ir al baño y dejar la puerta abierta.
Putear al 9 del Winning Eleven porque yerra un gol hecho.
Tomarse su tiempo para hacer las cosas.
Levantarse a cualquier hora.
Cantar muy mal y desafinadamente.
Hacer imitaciones de Tom Cruise en Risky Business.
Disfrazarse y que nadie lo considere un loco de remate.

Por supuesto que, como en los grupos de beduinos y pingüinos, debe existir el equilibrio. El tipo que esté todo el tiempo solo será considerado un ermitaño, alguien que está fuera de la sociedad y aquel que no tiene un tiempo para sí, bueno, se volverá loco.

Hay que tener cuidado, durante toda la historia hubo discusiones acerca de si el hombre es hombre por estar en sociedad o si ya es hombre antes de estar en la sociedad. Esto, más que para el sabio, es para el filósofo.

Convengamos que hay muchas cosas que no se pueden hacer solos, como un picado, un baile o aprender a chamuyar (¿practicamos acaso con las paredes?) o conseguir material para escribir una teoría. Y que son muy importantes. El Ermitaño es uno solo. No creo que quiera que lo copien.

Asi que, mis queridos amigos, es bueno estar solo, díganle a aquella “niña bien” de San Isidro que no es una enfermedad, que cuando te preguntan “¿Salís?” y vos decís que NO, no es para llamar a tu mamá o andar comentándolo por allí que fulanito no quiso salir, que para ella está desarrollando algún tipo de fobia social o que ya no la quiere.
Comentale también que ella se va a terminar volviendo loca porque, tristemente, no puede, ni sabe, ni disfruta de estar sola.

Simplemente, en ese momento, él quería estar solo.

El sabio se retira a buscar algo que ponerse, porque tocan el timbre.

PD: Que no se convierta en costumbre tampoco. También se volverán locos.