No comprendo, no entiendo.
Esta es una molestia que fue creciendo en mí de forma exponencial. Son los tiempos que corren…

Cada tanto cuando me camuflo entre la gentuza escucho nombres “famosos” que me resultan completamente desconocidos. Siendo que yo miro bastante televisión, me generan curiosidad. Pero claro, yo miro una televisión con un mínimo de decencia, entonces cuando indago acerca de estos nuevos personajes indefectiblemente me topo con caras y caretas de 4ta categoría. Rameritas de turno con romances inventados, actorcitos con ojos azules y nada interesante para decir, peluqueros que lo que menos hacen es peluquear, modelos devenidos en cantantes; en definitiva… muñecos.

Atencion por donde ingresa el palo

¿Por qué hay tanta gente interesada en vidas irreales? ¿Qué lleva a miles de personas a escandalizarse, emocionarse, apenarse, alegrarse y unos cuantos etcéteras más, mientras siguen eventos que les ocurren a personajes completamente fantasiosos?

Sí, claro que sí, estoy hablando del chulolismo, de la farandulez, de la idiotez. Estoy hablando de revistas y programas televisivos que acercan todo ese mundo ridículamente artificial a la pobre gente. Programas que llenan las cabecitas huecas con nombres e hitos digitados por un ambicioso productor, con el sólo fin de llenar unos minutos de aire y así cobrar sus miles de dólares. ¿Y todo con qué? Con nada.

Pero es un negocio y no me meto, yo no culpo a los comerciantes, culpo a los consumidores.

Consumidores de nada. ¿Qué consumen? La nada transformada en noticias del tipo:
– “¡¡Casamiento del año!! Luego de 9 días de apasionado noviazgo, la vedette Perri Taencelo se casó con el futbolista Vamolo Pibe.”
– “¡Papelón! Famoso playboy no habría logrado una erección en su noche de bodas.”
– “Pelea entre modelos por la elección de tanga para el desfile de G0rdano!”

Pero que interesante!

Me permito un insulto… LA PUTA MADRE!!

Y hago la aclaración: uno podría atender esto de la misma forma que mira una película, sabiendo claramente que es una ficción y punto. Pero hay personas a las que realmente les importa, gente que vive esperando las “noticias” que dan en el programa de las 15hs. Esa misma gente después comenta tales cosas en la cena, con sus amigos, en el taxi y lo peor, generan discusiones al respecto. Llenan espacios con nada. Ni siquiera eso… la nada es atractiva, en la nada se pueden encontrar muchas cosas de gran valor, pero esta nada está envenenada y lucha contra otro bien preciado: el silencio.

La conclusión es bastante obvia, esta pobre gente no sólo ambiciona la vida de aquellos que sigue por tv, sino que desprecia la suya de sobremanera. Sueñan con que algún día algo maravilloso les ocurra y se conviertan en plástico. Quieren volverse una historieta y en las historietas el que decide es el escritor, no el personaje. No quieren vivir sus vidas pero tampoco quieren morir. Son cobardes.

La mafia del plastico

Como los odio. Soy un ermitaño lleno de odio por muchas cosas y esta es una de ellas.
No se preocupen, es necesario para balancear las buenas cosas de la vida.
Preocúpense sí por sus tías, sus abuelas, sus madres, sus hermanas. Asimismo hay hombres metidos en esto, lo sé. Preocúpense por ellos también.

Ocúpense.

Saludos,
El ermitaño.

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