En la televisión hay mucha porquería. Muchísima porquería. Programas que uno no entiende como puede ser que duren más de dos o tres semanas sin ser levantados del aire.
Una de las cosas que tienen en común son conductores que son horribles, gritan y generan mucho conflicto. Gente como Rial, Mauro Viale o Marcelo Tinelli. Gente DLAV y completamente despreciable.

Una muestra de lo generosa que es la TV

Después se pueden apreciar algunos programas gloriosos, que nos dejan enseñanzas e inspiran muchas situaciones. Programas como Los Simpsons, Seinfeld, Friends o CQC.

No suelo ver mucha televisión. La causa es que no suele estar mucho en casa. Ahora, con lo que hay hoy en la televisión, no se si esto es bueno o malo. En cualquier libro, en cualquier afiche pegado en una pared, o en una pintada se puede aprender más de lo que te deja ver el programa de Tinelli.

Hay un tipo de programas que siempre me llamó mucho la atención, es aquel en el que reconstruyen, remodelan, renuevan o construyen algo. Este tipo de programas se encuentran en la frontera entre la pelotudez excesiva, un reality show, una sitcom o serie graciosa y fashion tv o cualquier programa de tendencia de modas.

Venimos a destrozarte la casa

Se pueden separar por tópicos: los que remodelan casas (generalmente dirigidos por metrosexuales decoradores de interiores), los que renuevan vestuarios (conducidos por mujeres con falta de sexo, demasiada plata en los bolsillos, un discutible sentido de la moda y ganas de defenestrar a la gente) y los que renuevan autos o motos (conducidos por tuercas, raperos y gente completamente loca, que se pelea y utiliza una palabra cada dos improperios).

Tengo que reconocer que la mayoría de las veces tienen razón y las modificaciones que hacen son para mejor. Otras veces la gente se queda mirando atónita ante lo espantoso de imaginarse cuanto tiempo tendrá que vivir con un nuevo look que le parece generalmente abominable (estas son las veces que los programas se vuelven divertidos).

Show me the money!

Siempre me interesó saber quién financiaba esto. Quién lograba que XZibit (el rapero que se lleva autos destrozados y devuelve ridiculez sobre ruedas en Pimp My Ride de MTV) pudiera ponerle un ipod, 5 computadoras, un equipo de sonido mejor que el de mi casa, una cafetera y un estudio de pintura al auto de alguien que no podía (antes de que llegara el poderoso rapero) arreglar cosas tan básicas como las puertas o el freno.

Entiendo que parte de esto se financia con publicidad. Si, por algo son programas de televisión. En otros se deja bien claro que lo financia algún amigo, el propio dueño del objeto a remodelar o alguien que quiere hacerle una broma terriblemente pesada a otra persona (y si no, imagínense llegar a su casa y verla pintada de verde fluo y rojo furioso).

Para quedar como el grasa del barrio

Pero no creo que se pueda financiar un auto que seguramente saldrá (con todas las remodelaciones) arriba de los u$s 50000 solo con publicidad. O una casa nueva solo con los materiales que da Home Depot o Easy.

Y aquí es donde vienen las teorías de posibles financistas:

  1. Compañias discográficas. Les conviene, ¿o acaso alguien conocía a XZibit antes de Pimp My Ride? Lanzan artistas malísimos e ignotos con campañas que los hacen ver como grandes figuras que todo el mundo debería conocer. Uno por orgullo intenta saber quien es ese tipo que le regala autos a todo el mundo y de donde lo conoce tanta gente.
  2. El puritanismo yanqui. Fíjense el target de gente a la que se les remodela la casa, son siempre familias, gente casada y de 40 a 50 años, generalmente muy religiosas. Nunca armarle un salón de fiestas a un tipo de 25 años, con sillones cómodos y luces rojas.
  3. Las petroleras. Nunca vi instalar un motol diesel, gasolero o a alconafta. Siempre motores que consumen 10 litros por kilómetro.
  4. Las empresas de decoración serias. Después de los desastres que les hacen a algunos en las casas, es muy probable que cuando se apagan las cámaras, aparezcan una o más de estas empresas ofreciendo sus servicios.
  5. Bancos. Siempre me pregunté si termina el programa y cae un tipo diciendo: “Hola, soy del banco tal y deben u$s50000 a pagar en 5 años con una tasa del 50%”.
  6. Los “talleres”. Obviamente, ¿quién conocía West Coast Customs, GAS u Orange County Choppers antes de los programas? nadie, ahora reciben toneladas de pedidos.
  7. El narcotráfico. Es todo una gigantesca organización de lavado de dinero, que transporta drogas en la pintura.

Evidentemente deben haber muchos mas financistas detrás. De algún lado sacan la plata. No puede ser. Sino que me regalen un poco a mí.

El Sabio se retira preguntando: ¿Para cuando la versión argentina?