A mis amigos de DB&P, les envío fragmento de mi último libro “De mujeres y otros demonios” recién salido en Argentina. Un saludo grande a todos y nos estamos escribiendo.

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Existen múltiples razones para ser gentil, caballero, buena persona con una dama. Podemos regalarles rosas para enamorarlas, abrazarlas para que se sientan protegidas, decirles cosas que las hagan sentirse únicas y muchas otras maneras que nos acerquen a una mujer.

Ahora bien, existe un problema de estrategia casi natural que tenemos los hombres cuando nos acercamos por primera vez a una dama con intenciones carnales. Un error que, en realidad, nos aleja de ellas.

Uno podría pensar: “si me muestro como un tipo noble, atento, ella me va a considerar un tipo que la va a cuidar, la va a respetar y el campo se hará trigo”. Pero seamos sinceros:

  1. No somos tan protectores como parecemos; esto los sabemos nosotros y ellas que por más que se hagan las tontas, bien saben lo que buscamos. Por definición, todo hombre busca lo mismo en una primera cita.

  2. Ningún maniático sexual se va a mostrar como tal en la primera cita. Todo lo contrario, seguramente sea el más caballero de los caballeros para dar el golpe cuando ella se entregue como ovejita al lobo.

dame un besito, dame un besito que soy buenito

Salvo el petiso orejudo, todos los hombres nos mostramos más o menos iguales en una primera cita.

En resumen, si una chica decide intimar con nosotros, lo hace más bien porque decidió asumir el riesgo de lo que seamos y porque le gustamos al menos un poco. Pero no porque le hayamos parecido exactamente caballeros.

Hasta aquí demostré porque el esfuerzo por mostrarse caballero es infructuoso para acercarnos a la cama. Ahora voy a contar porque, además, nos aleja. Para esto tenemos que pensar como una mujer.

La mentalidad del hombre es: “estoy con todas las mujeres que puedo, intentando evitar enamorarme, pero si se da y realmente me enamoro, entonces me pongo de novio.”

La de la mujer sería algo como “quiero tener novio, pero para eso voy a esperar a encontrar al hombre ideal, mientras tanto, me divierto”.

yo pienso distinto!!! Me enfiesto solo con quien siento algo. Sos simpatico, gordito, eh!!

Ahora pensemos como una mujer en una primera cita.

El chico la pasa a buscar con un auto 0 km (se lo mangueo a un tio a cambio de cortarle el pasto del jardin durante dos años). Ella piensa “tiene auto un auto lindo, sumo un punto para ser el candidato ideal”.

El le empieza a comentar que esta leyendo Hamlet y que sus películas favoritas son las de Woody Allen. Ella interpreta “Uy!, parece culto, a mamá le va a encantar!”.

Además, le comenta que tiene un gran trabajo, que le encantan los niños y no se cuantas otras mentiras más.

Luego de ser gentil, educado, caballero, este chico sumó tantos puntos que decidió dar el zarpazo final. Pero entonces ella pensó: “Mmm… me encantaría, pero va a pensar que soy una cualquiera, mejor lo hago esperar y lo voy enamorando”.

El chico la deja en la casa, totalmente ofuscado sin lograr lo único que quería. Al otro día, mientras enciende la bordeadora del tío, se pregunta que hizo mal.

¿¿¿Como que??? ¡¡¡Todo!!! Usaste la táctica para “enamorar mujeres”. ¡¡Felicitaciones!! ¡¡Lo lograste!! Ahora llegar a la cama quizás te cueste el doble o el triple de citas de lo que te hubiera costado en un principio.

Además, se te va a complicar sacartela de encima porque ella te va a intentar retener. Incluso, va a participar la mamá con frases como “Llamalo, hombres así no hay muchos!!”

En definitiva, el comportamiento de un hombre en la primera cita siempre tiene que adecuarse a lo que el quiere y trasladarlo a lo que la chica piensa de el.

Hasta aquí, el comportamiento que debe tener un hombre para enamorar a una chica, ahora les voy a presentar un breve resumen de cómo se debe mostrar un hombre para sólo tener sexo con una chica:

  • Nunca parecer desagradables: La gente desagradable que come con la mano o no pronuncia una s ni por error no es elegida ni para enamorarse ni para nada.

  • Mantener un clima divertido sin caer en lo romántico: una aventura, per se, es divertida, nadie quiere tener por amante a un tipo aburrido.

  • Parecer un tipo de barrio: Si damos la impresión de ser tipos de guita, sumamos puntos para candidato y eso es lo que NO queremos parecer. Tampoco un tipo de los arrabales, nos pueden confundir con un fulano peligroso. Incluso es válido mentir el barrio donde vivimos si es necesario. Los más indicados pueden ser Paternal, Almagro, Va Crespo o Banfield. Quedan afuera de cualquier discurso San Isidro, Las Cañitas así como La Matanza o La Boca.

  • La frecuencia de los encuentros: Si la llamamos todos los fines de semana, pensará que cada minuto que tenemos se lo dedicamos a ella (cuando en realidad no tenemos a otra!!!). Lo ideal es inventar una excusa dos por tres y verla digamos…cada 15 dias.

  • Hablar de la ex: No importa si tenemos o no una ex cercana, pero demostrar en la charla que todavía no la olvidaste puede ser el indicio de que no estamos disponibles. Sin llegar a decir que no queremos nada serio, podemos deslizar frases como “que se yo, fueron muchos años, se termino todo, pero viste como es esto”.

  • El lugar a donde la llevamos: Existen muchos posibles lugares, pero si la llevamos a cenar, evitemos los lugares con velas y los lugares llenos de parejitas. Son ideales los lugares de comida chatarra o bares con tragos exóticos.

Muy bien, he aquí un consejo teorizado de DB&P. Ponganlo en practica. Si no les funciona recuerden esta frase extraida de mi último libro (Best Seller en Indonesia):

“Si la teoría no funciona, lo más probable es que ustedes sean feos feos”

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