Esta teoría está inspirada en una frase de una canción que dice “the only land i’ve ever owned was stucking to my shoes” (la única tierra de la cual alguna vez fui dueño estaba pegada a mis zapatos) y una frase de mi amigo Bruno que dice “Busco 4×4 con ABS, dirección asistida, pasaporte y renuncia…”

Knopfler colono del rock

Y principalmente en una de mis canciones favoritas: Telegraph Road, de la banda Dire Straits.

La canción cuenta la historia de una persona que iba caminando por un caminito en un bosque, encontraba un lugar que le gustaba y hacia una casa. Después eso se iba convirtiendo en un pueblito y después llegaba a una ciudad donde vivía la persona que cantaba la canción.

Esto era laburo en serio…

Además de que la canción me parece musicalmente excelente, siempre me pareció fantástica la idea del “fundador” o “colonizador”. Esa persona que iba a algún lado, exploraba a su antojo y si encontraba un pedacito de tierra que tenía alguna propiedad particular, se quedaba a vivir ahí.

Mucha gente solo conoce el supervivencia 911

Alguna vez en la vida me puse a pensar en hacer eso… y lo descarté rápidamente. Primero porque no se cazar, ni se mantener una huerta y supongo que tampoco sería tan bueno armando una cabaña. Queramos o no, la vida de ciudad un poco te saca el instinto de supervivencia (aunque creo que dada la situación, todos sabríamos más o menos que hacer).

Pero principalmente desistí de esta idea por otro tema… ¿A dónde puedo ir para “colonizar” algo? Ya no quedan tierras que sean de nadie (no en el sentido policial, sino en el sentido de posesión) porque siempre va a haber un particular, una empresa o un estado que te van a decir que esa tierra es suya… y quien sabe, por ahí hasta tienen razón.

Quien me da un cacho de tierra para sabiolandia

Olvídense de ser el próximo Magallanes, Colón o quien quiera que sea su explorador favorito, ya está todo descubierto. Ni islas nos quedan, Francia es dueña de una formación coralina en el océano pacífico (el atolón de Mururoa), y está probando a ver si puede generar al nuevo Godzilla con explosiones atómicas, y así pasa con todo pedacito de tierra que haya.

Creo que más de uno habrá pensado en algo así como tener su propio pueblo, poner sus propias reglas y hacer algo un poco más justo que lo que hay ahora… bueno, lamento informar que no parece posible, salvo que inventen algo como lo de la película “La Aldea”… y tampoco funcionaría en tiempos del Google Earth.

Hay una opción… dos en realidad…

A mi no me da la plata para esto

1) Dado que el planeta es 70% agua, nos quedan las llamadas “aguas internacionales“, pero hasta que no descubramos como vivir a 3000 metros de profundidad, no creo que podamos tomar ese camino.

Su economia se basa en el cultivo…

De hecho hay un grupo de gente que vive en una plataforma petrolera abandonada y crearon un país (el principado de Sealand). Nadie los toma en serio, tanto que hasta pusieron el país en venta. Y así y todo, están bajo la jurisdicción del Reino Unido (que es por donde queda este pseudo país).

Dicen que no hay eructos en el espacio

2) La otra es el espacio… la frontera final… un cuento de ciencia ficción todavía. Algo que, como vienen las cosas, nunca vamos a llegar a ver, por lo menos no nosotros.

All you need is love… un carajo… all you need is money

Y encima, para estas dos opciones se necesita una financiación casi ilimitada, por lo que sería imposible que cualquier “hijo de vecino” pudiera convertirse en un colonizador de alguna de estas formas.

Aquellos con espíritu explorador, llegamos tarde, unos 200 o 300 años tarde fácilmente. No hay nada que explorar, no hay nada que colonizar. El espíritu aventurero está casi limitado a aquello de lo cual ya habló El Beduino en su momento, casi un movimiento marketinero sin asidero real.

El Sabio se retira, en esta puta ciudad, en este puto país, en este puto planeta del cual me quiero bajar.