En mi primer libro relativamente exitoso “La Historia del Fútbol Asociado”, cometí el error de mencionar, en uno de los últimos capítulos, a “La Super Liga”, sin explicar en detalle de que se trataba aquel concepto. Esto suscitó muchos problemas. La gente me paraba continuamente en la calle, en el supermercado, me llenaba la casilla de correo (mail) y más tarde de correo electrónico (email) preguntándome por Super Liga”.

La gente me paraba en la calle

Este error se subsanó en la posterior edición de “La Historia del Fútbol Asociado” conocida como “La Historia del Fútbol Asociado Definitiva” y también, por supuesto, en la “La Historia del Fútbol Deluxe”, que se editó con tapas duras, tiempo después, como los libros importantes, como La Biblia, como el Manual Kapelusz.

La Biblia

¿Qué es “La Super Liga”? Pues en principio una suma de Ligas, como la Liga de la Justicia, pero sin esos 2 hermanos gays, que siempre se transformaban en balde de agua y el mono.

¿Cual de los 2 es la mujer?

Trabajando en El Conicet y/o en La Cepal me di cuenta que muchos grupos, a lo largo de la historia, intentaron unir América bajo su propia ideología. Entiéndense por América, a todo el resto de América al que no se le dice América, a Latinoamérica, a Sudamérica, Al “Patio Trasero”.

Las consignas fueron distintas “Revolución o muerte”, “Perón o muerte”, “Independencia o muerte”, “Chavez o muerte”. No importa lo que se proponga, si uno pone la muerte del otro lado la mayoría de la gente nos va a elegir y a la otra hay que matarla.

El problema es que nada de lo que se proponía apasionaba realmente a nadie. La vida es algo más que huirle a la muerte, la vida no es un capítulo de 24, es un poco de todo, “Friends”, “Casados con Hijos”, “Gasoleros”, “Cuestión de Peso”.

Cuestion de Peso o Muerte

Algo que nos apasiona a los Latinos, a los Brasileros, a los que hablamos Español y también a Los Chilenos es el fútbol.

Si alguien pudiera darnos buen fútbol, garantizarnos buen fútbol entonces, sin ninguna duda lograría atraernos, congregarnos.

El Futbol nos une

Y no sería tan difícil garantizar buen fútbol en Latinoamérica, en Sudamérica, porque la mayoría de los grandes jugadores, a lo largo de la historia provienen de aquí, de Brasil, de Argentina, de Uruguay.

¿Qué sería de las Ligas Europeas sin nuestros jugadores?

¿Y qué sería de las Ligas de aquí si nuestros jugadores no tuvieran la necesidad de emigrar?

Las Ligas Europeas sin los Sudamericanos

Sin duda serían Super Ligas.

Pero además, para que sea La Super Liga se tendría que juntar, todas las Ligas de Sudamérica, en una sola Liga, La Super Liga.

Habría 26 equipos y cada uno jugaría 50 partidos por año, el equivalente a lo que juegan Boca, River o el Real Madrid en una Temporada. No es tanto.

Un solo campeón anual, sin copas Internacionales, ni descensos, como en las Ligas Profesionales de EEUU.

Brasil tendría 10 equipos, Argentina 7 (River, Boca, San Lorenzo, Independiente, Racing, Banfield y un Cordobés), Uruguay 2 (Peñarol y Nacional) y el resto de los 7 países 1.

Los equipos que no integren la Super Liga podrían seguir jugando en las Ligas actuales que seguirán existiendo y es más, abastecerían a La Super Liga con sus mejores jugadores. Mejor aún, tendrían la ventaja de no competir contra los más grandes, contra las ayudas arbitrales, contra los Lobbys Periodísticos, estas Ligas serían más parejas y atractivas.

Lobby Periodistico

La Super Liga se iría gestando por etapas.

En el primera etapa se evitaría la emigración de nuevos jugadores hacía Europa.

Luego se irían repatriando a los jugadores que emigraron y ya cumplieron su ciclo allí, como Crespo o Riquelme (Ah, ¿Ya lo devolvieron?).

En la tercera etapa volverían los jugadores Latinos estrellas en el mundo (Kaká, Messi, Forlán, Cruz, Zanetti).

Por último le pagaríamos a los Europeos con la misma moneda y comenzaríamos a adquirir a sus mejores jugadores, a los Pirlo, a los Ballacks, a los Gerards, a los Gaizkas Mendietas (Bueno, ellos también compraron a Gago e Higuaín).

La Super Liga sería altamente deficitaria en un principio y requeriría un gran aporte de capital, hasta que se estabilice y comience a dar ganancia, como todo en la industria del entretenimiento.

Se buscan Mecenas, Financistas. No nos importan los antecedentes. Terroristas, Lavadores de Dinero, Mafiosos de la Industria del Petróleo, Dictadores, no abstenerse, sería su oportunidad de lavar culpas con la sociedad, de hacer algo por el bien común.

El Ruso Abramovich antes de convertirse en Magnate

Es más ya encontré la persona ideal para llevar a cabo todo esto. CHAVEZ.

Hace mucho que el hombre quiere ganarse la simpatía de todos los Sudamericanos para sumarlos a su proyecto.

Y viene a Argentina y se junta con Alicia Castro, con Las Abuelas de Plaza de Mayo, con Castells, con Mirtha Legrand, con Pérez Esquivel, con Mercedes Sosa. Y no solo se junta, los ayuda dedicándoles tiempo y dinero, para ganarse la simpatía de la población.

¿Pero cuánta simpatía logra ganarse?, y ojo, no digo que las causas no sean justas, algunas lo son, pero no son convocantes, la gente solo quiere ver buen fútbol y evitar la muerte, con eso se conforma.

En cambio si Chávez financiara La Super Liga, con 1000 o 2000 millones de U$S, el equivalente a solo 2 o 3 días de exportación de petróleo para Venezuela, entonces podría hacerse Dictador perpetuo de Sudamérica y a nadie le importaría, siempre y cuando lo haga mientras se juega la final de La Super Liga.

La Super Liga además podría utilizarse para crear y promover industrias regionales, marcas de calzados que utilicen los jugadores de la Super Liga, Indumentaria, una cadena de Televisión Latina con los derechos exclusivos que diera los partidos extendiéndose por el mundo.

Calzado Exclusivo de La Super Liga

Seguramente alguien va a encontrar peros, palos en la rueda, piedras en el camino. Excusas como yo les digo.

Seguramente alguien va a decir que no se puede, que es mejor Financiar Yaciterá, el Gasoducto más grande del mundo, que es más seguro invertir en el Banco del Sur.

Lo mismo le dijeron a Superman, a Batman, a Acuaman, pero ellos no se dieron por vencidos.

 

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