Alguna vez pensé que como publicista me moriría de hambre. No porque no tuviera buenas ideas a veces acerca de cómo publicitar algo, sino que tiendo a ser bastante honesto con algo y eso, a la hora de vender, es más una falla que una virtud. Es que para vender algo uno siempre tiene que resaltar lo mejor y tratar de ocultar lo peor.

El vendedor mas honesto

Hace unos años me compré una cámara de fotos digital. Estaba buenísima, tenía flash, zoom óptico, buena pantalla y muchísimas cosas, la verdad es que la vi, leí algo de las especificaciones y compré. Claro, lo que nadie me dijo, ni el fabricante ni el tipo que me la vendía ni nadie, era que le pusiera la pila que le pusiera, a las 2 horas se quedaba sin pilas. Lo cual hacía que tuviera que llevar un pack de 12 pilas (entre recargables y comunes) para sacar fotos un fin de semana.

Poco a poco se fue volviendo inusable, cada día la puteaba más. Cuando me mudé se la regalé a mis viejos.

Hace un par de años ya que vengo pensando una teoría. Si, años. Es algo que siempre pensé y que recién hace muy poco le pude ir dando forma. En realidad, la tenía cajoneada, la recordé hace poquito y la fui rememorando en los últimos días.

Mas o menos como el hijo de Pitt y Jolie

La teoría habla de lo poco atractiva que es la vida para venderla. Lo dificil que sería vender vivir.

El personaje de Hector Alterio en “Caballos Salvajes” decía “¡La puta que vale la pena estar vivo!“. Y si, dada la situación en la que se encontraba su personaje, era entendible la afirmación, pero es una película, y las películas no se acercan tanto a la realidad.

Supongamos que a una persona que todavía no existe le tuviéramos que “vender una vida normal” (nada de ricachones o extrema pobreza, la vida de la clase media) a ver si compra o no nacer, si nos pide que le respondamos la pregunta “¿Vale la pena estar vivo?”. Si fuésemos un vendedor honesto y correcto tendríamos que decir algo parecido a lo siguiente:

Bueno, vas a nacer y durante los primeros 3 años de tu vida vas a ser un pelotudo que no va a entender nada, te vas a cagar encima lo que te va a hacer llorar mucho y la vas a pasar un poco mal. Todas las viejas del barrio te van a pellizcar los cachetes pensando que no sentís nada pero te va a doler. Igual vas a ser la alegría del hogar, van a vivir para vos y vas a tener dos o más sirvientes full time.

Todavia puteo a mis viejos

La gente te va a querer moldear (le van a decir enseñar) y hasta es posible que te metan de prepo en cultos masivos que podés no querer, pero bueno, ya vas a estar adentro. Igual no importa, podés renegar de eso en el futuro, aunque por ahí te queda alguna secuela (como cortes en ciertas partes del cuerpo y cosas así).

Después vienen unos años light (que les dicen “La Escuela”) en los que te la vas a pasar encerrado de lunes a viernes en un lugar donde van a contarte cosas que por ahí vos no querías aprender pero que la gente que ya tiene unos años de vida piensa que son vitales para tu futuro. Ojo, muchas están muy buenas y te van a servir en serio, otras van a ser una mierda y años más tarde te vas a enterar que no son tan lindas como te las contaban.

El tema es que en lugar de tratar de interesarte por aprender cosas te las van a querer encajar porque ellos las saben y vos no.

Igual esa etapa está buenísima, porque conocés mucha gente en tu misma situación y aprendés juegos, amistad, compañerismo y todas esas cosas que solo pasan en el mundo de los chicos y de los verdaderos amigos (ya vas a ver que es eso de tener amigos, está buenísimo, es como una familia pero la elegís vos).

No, este tipo de escuela es una mierda

Después de unos años (unos cuantos, como 12) vas a descubrir muchísimas cosas que te van a gustar mucho, como la música, los deportes, hobbies y aficiones. Además vas a estar en la etapa en la que querés practicamente solo joda. La joda es una masa, salís y hacés lo que querés, podés ser bastante irresponsable en muchas cosas y te comés un par de puteadas pero las mismas terminan siendo minimizadas por el hecho de que estás en lo que los adultos llaman “la edad del pavo” (que es un período indeterminado que cada vez empieza antes pero también se extiende más).

Y cuando empezás a planear todas las locuras que vas a hacer, viene alguien y te baja de un hondazo y te dice que para eso hace falta plata, y para tener plata hay que estudiar y después trabajar. Lo bueno es que te dejan elegir (hasta ahi) que querés estudiar y de que querés trabajar (bueno, no siempre, pero en teoría es así).

Entonces pasás a estar un promedio de 10 a 12 horas ocupado diariamente entre el trabajo y el estudio, en cosas que con un poco de suerte te van a gustar (pero que seguro en algún momento te van a cansar) y vas a poder descansar y hacer lo que quieras, pero solo los fines de semana (que siempre estás molido) y durante, con suerte, un mes al año.

Its evolution baby!!!!!

Vas a decir “bueno, si esas son las reglas del juego, no hay problema” y lo vas a hacer, solo para darte cuenta de que para todo lo que realmente quieras hacer vas a tener que mandarte un sacrificio supremo. Si te gusta viajar, lo mas probable es que no puedas estar todo el tiempo viajando, sino que vas a tener que vivir medio como puedas, comiendo fideos blancos durante un año para ahorrar plata y viajar por un mes.

Encima te van a llenar la cabeza con cosas como que necesitás comprarte un departamento para el futuro. Porque los adultos son todos fanáticos del futuro, de un tiempo que no llegó y hasta puede que nunca llegue. Entonces vas a tener que vivir sin darte ningún gusto por unos cuantos años para poder comprarte el departamento.

Pero no te preocupes, ¡a los 65 años ya sos libre! Ahí nadie te va a joder y vas a poder hacer lo que quieras… bueno… no tanto… porque ya vas a estar viejo y vas a ser vos mismo el que te vas a dar cuenta que no podías hacer lo que hacías cuando tenías 20. Y por ahí pasa algo y hasta tenés que trabajar después de los 65.

Y bueno, después de haber laburado tanto tiempo, no tenés la energía física como para hacer muchas de las cosas que te habrían gustado hacer a los 20, pero no importa, ya te queda tan poco tiempo que estás pensando en no morirte y te estresás de eso.

Entonces empezás a pensar que hacés con toda la plata que habías ahorrado para el futuro, ahora que el futuro que vos pensabas para vos se quedó en el pasado mientras que mirabas sin darte cuenta de que lo que importaba era el presente.

Y entonces te das cuenta que trabajaste toda la vida para que la plata la disfrute otro, con suerte, otro a quien quieras (como un hijo), pero no siempre es así.

Igual todo se justifica por el amor, que está buenísimo. Resulta que en la vida te podés llegar a encontrar con una persona que te va a adorar y a la que vas a adorar. Que va a hacer que parezca que cualquier esfuerzo tiene sentido y que va a lograr que mucha gente te diga que estás demente. Ojo, te puede pasar que la persona que vos adorás no te adore, ahí tenés que convencerla o buscarte otra persona que si sienta lo mismo.

Aunq eso solo si logras ser medianamente fachero o por lo menos no un bofe. Porque si sos un bofe (o no te cuidas lo suficiente y sufrís un accidente que te desfigure de alguna manera) las probabilidades de obtener amor se reducen en un 90%. Se siguen teniendo chances, obvio, pero son muchísimo menores porque el mundo se rige por un estandar de que hay que ser de cierta manera para parecer lindo.

O sea, que durante esos primeros años light donde podés ser un poco irresponsable, tampoco lo podés ser tanto, porque si te mandás una cagada que te deje “marcado” de alguna forma, reducís tus posibilidades de encontrar el amor, eso que hace que por ahí todo valga la pena en un 90%.

Ah, y todo eso si no te morís antes de tiempo, porque hay muchas formas de morirse joven también, y ahi no vas a disfrutar de nada de todo lo que hiciste y practicamente viviste al pedo.

¿Se entiende lo que digo? Para venderla, la vida que nos tocó vivir a muchos es una mierda. Otros tendrán mas suerte (o menos por supuesto y ahí nuestra vida hasta puede que les parezca buena) pero estoy seguro que si le contásemos todo esto, la respuesta de esa persona que todavía no existe sería algo asi como:

“no gracias, pónganse el forro, cuídense y a mi déjenme tranquilo en mi no existencia libre de quilombos.”

El Sabio se retira a seguir viviendo… total, tan mal no le va.

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