Hace unos días volvía a mi casa muy cansado. Me subí al colectivo y el único asiento que quedaba vacío era el de la primera fila, delante de todo junto a una anciana, del lado del pasillo. Nunca uso estos asientos, prefiero quedarme parado en el fondo, antes que sentarme y tener que pararme a los 5 min. para cedérselo a alguien, pero esta vez estaba muy cansado, así que me eché, cerré los ojos y simulé estar dormido.

Pensaba cuantas lindas chicas me estaba perdiendo de ver cuando sentí unos codazos en el abdomen. La música de un celular ambientaba todo el colectivo, 2 chicos hacían de Djs al fondo, con el sonido al máximo. La que me pegaba era una anciana, pensé que quería que le ceda el asiento a una persona muy vieja o muy joven, pero no.

Anciana: Nene,¿Qué es esta música que están pasando?

Beduino: Reggaeton señora, Reggaeton.

Anciana: ¿ Reggae qué?

Beduino: Reggaeton

Anciana: ¿Y eso que es?

La duda de la señora era genuina. Estaba escuchando la música pero de todas formas no podía responder que era, ¿Podía yo?

Esta música es muy ambigua y en el nombre nace la 1° confusión. ¿Por qué Reggae-ton?, ¿Tiene algo que ver con el Reggae? Pues casi nada, las 2 son músicas que nacieron en el Caribe, coloridas, pintorescas, pero mientras el Reggae se mueve tranquilo al ritmo de la marihuana esta música lo hace a una velocidad esquizofrénica, como mezclando Éxtasis con Red Bull (Te da Alas). El epicentro del Reggae es la modesta Kingston, el de Reggaeton la glamorosa Miami, el ícono del Reggae es el humilde Bob Marley, el del Reggaeton un tipo que no me acuerdo como se llama pero es “El mejor de todos los tiempos tu sabes quien eh!”.

Otra cosa confusa es el idioma. Los músicos tienen el síndrome “Puerto Rico”, no se deciden si ser Estadounidenses o Hispanos. Hablan en Castellano con el acento y la dificultad para conjugar los verbos de un turista que estudió un poco en su país y esta de viaje para afianzar el idioma. Como quien esta empezando a nadar y cuando esta muy agitado se agarra del borde, cada tanto, cuando se ven perdidos y sin poder recurrir a un diccionario completan sus letras con una palabra o una frase entera en Inglés. Lo más triste es pensar que lo mismo les pasaría si quisieran hablar en inglés.

Esta gente no se puede comunicar, no tiene idioma. Por eso se dedica a la droga, la trata de blancas o la venta de joyas de Oro y autos en testimoniales televisivos tipo Sprayet también conocidos como Video Clips, ¿Qué quieren?, ¿Qué estudien Física Nuclear? Déjenlos traficar armas en alguna selva tropical de Centroamérica, eso lo hacen bien.

El tema más común en el Reggaeton es generalmente el mismo que en el resto de las músicas populares, El Amor. Las consignas no cambian demasiado en relación al Tango por ejemplo. Es muy común ver que le cantan a la mujer que se fue o que se esta yendo o que el cantante abandonó, en un rapto de estupidez, pero quiere recuperar. La mujer a la que le cantan, casi siempre, es una chica de barrio, hermosa, aunque sin glamour. Una chica de barrio, bella, pero inocente, pueblerina, que usa calzas negras lisas, remeras blancas holgadas y va a comprar hortalizas con el changuito por el barrio.

Lo curiosos es ver como esos hombres piden perdón mientras están rodeados de mujeres de pechos operados y curvas sinuosas, que bailan venciendo los tacos altos y los diminutos vestidos de cuero entallados, tocándolos, provocándolos, mientras ellos no se resisten y se echan con sus cuerpos engrasados y musculosos encima del capot de una Ferrari amarilla.

Quizás es un prejuicio mío, pero no sé si esta es la mejor manera de conseguir que esa chica de sus sueños los perdonen de las infidelidades de antaño, de generar confianza, de venderse como futuro buen padre o esposo. Quizás lo mejor es llamarla un sábado a la noche y cuando ella les pregunte si van a hacer algo contestarle “Voy a comerme una pizza mientras veo el Show del Clio y después me voy a dormir, la verdad que me aburro tanto sin vos. Mañana seguro me levanto temprano para lavar el Fitito”.

Una cosa muy común en el Reggaeton es escuchar como los cantantes se presentan a si mismos al inicio de cada canción. A veces la presentación se repite y se repite, como si fuera un estribillo aturdiendo al público con su mensaje subliminal “Somos Tati y El Beduino, Tati y el Beduino, Tati y el Beduino”. Uno piensa “Que importantes son estos tipos (Tati y el Beduino), que grosos, los conoce todo el mundo, prestigian la canción” pero en realidad es al revés, se presentan porque no los conoce nadie, son como esos tipos que entran a un boliche saludando para que la gente los vea. Uno se cree que es el único que no los conoce, pero en realidad nadie no los conoce , sueñan con que la canción tenga éxito de casualidad y los haga famoso.

¿Se imaginan a los Beatles antes de Let it Be diciendo “Somos Lennon y MCartey, Lennon y MCartey, Lennon y MCartey” “Y no te olvides de Harrison bro!” “Ni de Ringo”? No, para reconocer a los Beatles no hace falta más que la música, sus melódias, sus ritmos, sus acordes, su Música.

A veces, cuando quieren ser más sutiles, recurren a lo que se conoce como Presentaciones Cruzadas, en donde cada cantante repite el nombre del otro hasta el hartazgo, en medio de un dialogo a todas luces innecesario. “El es Tati”, “Y El es el Beduino”, “¿Cantamos algo Tati?”, “¿Como no Beduino?, “¿Con Ritmo Tati?”, “Por Supuesto Beduino” y así va pasando el tiempo hasta que cuando empieza la música, a los 4 o 5 minutos, uno ya se comió a la minita, le sacó el teléfono, el mail, salió por 1° vez y la dejó plantada la 2° porque se estaba demasiado enamorada.

Además la treta es vieja, se introdujo por 1° vez en 1957 con el Clásico “Hola Don Pepito, Hola Don José”, aunque aquella vez no para dar a conocer 2 personas, sino 2 sustancias entre los niños de entonces, El Hachis (Pepito) y La Marihuana (José), que eventualmente envenenaron varias generaciones hasta finalmente ser erradicadas casi por completo.

Una cosa que me gusta de Reggaeton es que las canciones, muchas veces, simulan ser conversaciones y conversaciones bien latinas, hasta bien Argentinas diría, en donde el grado de superposición entre los interlocutores, a diferencia de las conversaciones entre angloparlantes, es muy alto, en donde nadie espera a que terminé el otro de hablar para decir lo que tiene que decir, en donde nadie escucha a nadie. Es así como mientras una cantante entona “No sé porque me dejó El Juan” y sigue contándonos que triste que esta, otra grita encima “Porque estas muy gorda tú, tú, gorda, tú” y una tercera susurra, ya no cantando, sino hablando pero con ritmo “No le digas eso a La Nelly, Arpía”. Uno puede hacer la lógica y quedarse escuchando la voz principal o perderse con lo que nos cuenta alguna de las amigas, como si fuera “Elige tu propia aventura”. Tratar de escuchar a todas al unísono es prácticamente imposible, ¿Pero acaso no lo es entender una conversación entre mujeres?

Lo cierto es que más allá de todos estos aspectos negativos, siempre vamos a estar agradecidos con el Reggaeton, no digo en deuda. Venció a archienemigos de la joda, como la música electrónica en donde cada uno esta en su mundo y casi no hay contacto físico con el otro, a la cumbia que compromete aún más el buen gusto y no tiene ni siquiera el gustito de ser extranjero, al rock, que nos gusta desde Elvis, pero atrae menos mujeres que un Atlas – Flandia.

Quizás el Reggaeton sea como el abono natural, compuesto por desperdicios, por cosas a primera vista indeseables, pero que puede transformarse para generar cosas muy lindas.

Con amigos, mujeres, alcohol y drogas de diseño nos brinda muy buenos momentos, que casi ninguna otra música nos daría.

Gracias Reggaeton!

PD: Dedicado a Tati que cumpleaños y es fanático del Reggaeton.