Unas semanas antes te lo veías venir. Los resultados no eran los mismos de siempre. Lo que antes había sido un equipo sólido, compacto, homogéneo, ahora funcionaba como una suma de individualidades, ahora no funcionaba.

No podes decir que la noticia te sorprendió, tuviste tus ultimátums, al principio más sutiles, luego menos. De toda forma sentís que no fueron del todo sinceros con vos, muchos no te ayudaron, otros directamente complotaron a tus espaldas, para reemplazarte por su candidato o por mera maldad.

No, no le estoy hablando a Ischia, no me importa Ischia, que se jorobe, que bastante jorobado esta. Le estoy hablando a los hombres en general, a todos y sobretodo a los que fueron recientemente dejados por sus parejas.

Los hombres siempre son dejados, los hombres nunca dejan. Ningún hombre con más de una neurona dejaría a una mujer, a no ser que quiera encontrarse con el conejo de su hijito, decapitado, en medio de lo que iba a ser el locro del 25 de Mayo, como le pasó a Michael Douglas en Atracción fatal.

Nunca se deja a una mujer de forma directa. Hay que hacer que ella lo deje a uno. Es algo que lleva tiempo. Hay que renunciar al trabajo y quedarse en casa todo el día, en pijama, mirando Estudio Fútbol. Hay que pedirle sexo anal todas las noches y si la mujer accede … bueno, ¿Para qué la vas a dejar? Tampoco seas tarado.

La mujer es como El Club, la mujer tiene el proyecto (de vida), el plan, la visión.

El hombre es el director técnico, el instrumento (¿El objeto?) que elige y utiliza El Club para cumplir con su proyecto.

Y cuando la relación no funciona, cuando el proyecto no se plasma generalmente las criticas son para el técnico. Se podrá criticar a todos en forma general y por lo tanto liviana, pero el fusil final, el señalado es el pobre DT. Los jugadores (Padres, madres, hermanos, amigas) son patrimonio del Club, y no se pueden ir todos, a los dirigentes los eligió la gente y tienen mandatos cuasi infinitos. Lo más fácil es echar al entrenador.

El técnico se va y es reemplazado casi automáticamente por otro, el proyecto del Club continúa, inalterable, mientras él se queda en la calle y ruega por un bolo en Estudio Fútbol o La Última Palabra para explicar que es marcar con línea de 3.

El tipo quiere trabajar, en cualquier Club, esta desesperado y aceptaría, después de dirigir en La Champions, pasar a Atlas otra Pasión con tal de poder ejercer su vocación.

Mientras espera que suena el teléfono, el entrenador se pone a analizar, no sin resentimiento, a su reemplazante. Ahí vemos varios tipos de DT, que esta teoría se encargará de enumerar.

El colega sin códigos: Es el vecino de la infancia de tu novia, el compañero del trabajo o de la facultad. Está plasmado con maestría en películas como Los Rompebodas o La Familia de mi novia. El tipo te sabotea desde adentro, jugando su rol de amigo y confidente, con la venia de todos que parecen quererlo más que a vos. No esperó a que te despidieras del equipo para presentarse en El Club, con la carperta bajo el brazo y arreglar el contrato. Deleznable, irritante, pero también patético. Como cualquiera que le dedique más de 30 minutos a la conquista de una mujer tiene el romanticismo de un Neruda y/o la obsesión de un Charles Mason. Peligrosos, suelen ganar con su determinación made in Bielsa.

El técnico de transición: Va a estar unas fechas, a lo sumo una rueda. Su tarea es limpiar el plantel, ordenar todo hasta que llegue el técnico definitivo. Es un plomero que llegó a reparar las fallas o mejor dicho a destapar las cañerías. No tiene porque tener, y generalmente no tiene, ningún tipo de compatibilidad tu ex. Dicho en otras palabras: Puede ser un tipo que hasta hable otro idioma, pero la tenga grande.

El técnico interino: Es parecido al técnico de transición, pero es “De la casa”. El Club lo llama recurrentemente para tapar los baches que hay entre entrenador y entrenador. El tipo es un Vitrola Ghiso, un Pepé Santoro, que siempre esta dispuesto a darle una mano al club, si este se lo pide, pero de ninguna manera ambiciona con transformarse en el técnico definitivo, porque sabe que el club es muy inestable, aunque coja como los dioses.

El tapado o rupturista: Si vos sos Menotti el otro es Bilardo, si vos sos Venus él es Marte. De alguna manera te sentís bien, no sos vos, es ella. Si estuviera buscando un contador miope, experto en Impuestos, te elegiría a vos, pero le agarró la loca y ahora le gustan los profes de masajes tántricos. Tener sexo toda la noche es lindo, pero a fin de año, cuando tenga que presentar Ganancias la quiero ver, boluda!

El Técnico de Moda: Así como los hombres jugamos al fútbol uno de los principales deportes entre las mujeres es sacarle el novio a la amiga, siempre hay una ingenua que exagüera a viva voz las virtudes del novio, que le hace propaganda por demás. Esta bien, nadie quiere salir con un perdedor, pero tampoco te vas a transformar en la madre de “Pipino” Cuevas. El chisme y la capacidad de fabular de las mujeres hacen el resto. Si el hombre venía bien dotado, de repente se transforma en Tommy Lee, si no le molesta escuchar a su novia ahora es Bucay. Tu pareja te empieza a hablar cada vez más del novio de Laura, quiere que su novio sea como él,  hasta que al final se da cuenta que es más fácil conseguir que su novio sea él y vos te quedas en la calle. Una buena idea es ir a pedirle trabajo al Club que se quedó sin técnico, aunque en el fondo los dos saben que son la 2º opción del otro. No importa, a menudo mujeres con la autoestima dañada quieren más, los suplentes transpiran el doble la camiseta para ganarse el puesto.

El que con el tiempo nos dio la razón: Te echaron porque quedaste 5º y el que viene sale último, te dejaron porque los sábados a la noche te juntabas con tus amigos a jugar al Winning hasta tarde y el que te reemplazó llega a la madrugada del lunes medio borracho y con manchas de rouge en la camisa. Ahora te llaman y te dicen que te van a hacer un contrato de 3 años, que te van a traer los refuerzos que querías. La decisión es tuya, yo no firmaría, al menos pedí que se refuercen la delantera y un cláusula de recesión automática si te llama un equipo mejor.

Alex Ferguson: Es la excepción a la regla. Vos te fuiste del Club después de una racha de malos resultados insultando a los hinchas, a los jugadores, a los dirigentes. Creías que la culpa no era tuya, pero el técnico que llega empieza a ganar y a ganar, todos lo aman, se queda varias décadas y consigue cada vez más títulos. Cuando lo ordenan Sir, miras la ceremonia, medio borracho, en una tele 14’ de un Pub Londinense de mala muerte, mientras rezas por que nadie te reconozca. Te empezas a cuestionar si el fútbol es lo tuyo, igual hace tiempo que no te llaman para dirigir ni a Flandia. A veces, cuando pasas por algún potrero y a los pibes se les escapa la bocha, la paras y pretendes enseñarles algo, pero ellos te insultan en un léxico que es tan nuevo que no entendes y te dicen “Señor, ¿Nos devuelve la pelota?”.

Estos  son, creo yo, los principales tipos de técnicos, seguramente hay otros, quizás infinitos.

No importa que clase de técnico sea tu rival de turno, ni cual seas vos, lo importante es lo de siempre:  trabajar, pelearla y si las cosas van mal, conseguir a alguien a quien echarle la culpa.