Add to FacebookAdd to DiggAdd to Del.icio.usAdd to StumbleuponAdd to RedditAdd to BlinklistAdd to TwitterAdd to TechnoratiAdd to Yahoo BuzzAdd to Newsvine

Una de las cosas más vendidas en esta sociedad, aunque parezca mentira, son las figuras, las imágenes, las estampitas de Santos.

Desocupados, mendigos, enfermos, discapacitados, tías, abuelas, gente mayor en general, todos tienen una o varias en la cartera.

Los Santos, como los próceres, suelen ser gente de antaño, sobretodo los más importantes, gente que vivió hace varios cientos de años.

Es muy difícil que una persona en el Mundo Moderno sea considerada Santa. El problema es que para que eso suceda esa persona tiene que tener atribuido al menos un milagro, y en esta época, todo parece estar bajo la lupa de la atenta mirada de la Ciencia, que siempre se las ingenia para encontrar otro justificativo. Uno puede juntar a 5 amigos y hacer aparecer a la Virgen María, pero seguro que “Los Científicos” dicen que en realidad pasó porque tomaron Ketamina o fumaron algo. Y encima vas en cana.

Es como ser Prócer, ya es imposible, hay que reunir un Ejército y cruzar Andes y liberar a un pueblo (encima Chileno), yo  a lo sumo pongo en pausa el Playstation y te voy a comprar dos cervezas a la esquina.

Los Santos son distintos y sus fans eligen a cada uno por motivos que desconocemos. En principio deberían ser idénticos, como N’Sync y Backstreet Boys, pero no. Todos deberían interceder ante Dios con el mismo peso, sin embargo puede que la diferencia sea el tema, por ejemplo hay un santo que se ocupa de todo lo que tenga que ver con los animales, San Francisco, “Pero no me vengas con que hay guerras porque a mí no me interesa”, o peor nunca te lo dice, pero te deja rezando como un idiota sin ningún sentido.

Hace poco, por ej., ante tantos testimonios de amigos que habían conseguido trabajo por San Cayetano probé, pero en lugar de trabajo le pedí que nos ahorráramos todas las etapas intermedias y me diera directamente el dinero. NADA. Después me arrepentí y le pedí trabajo, pero se ve que se había enojado.

El otro tema es el de las Vírgenes, la Virgen de Lujan, la de Fatima, la de Guadalupe. ¿Es la misma Virgen que va cambiando de apariencia?, ¿Por qué tantos cambios de looks?, ¿Quién es la Virgen?, ¿Madonna?

¿O son distintas Vírgenes?, y si son distintas Vírgenes ¿De dónde sacan tantas Vírgenes?, Acá en Argentina ya casi no hay Vírgenes, las chicas debutan a los 14 y a los 16 ya están haciendo petes por tragos en los colectivos, lo vi en lo de Chiche Gelbrung.

Lo más curioso es la gente que cree en el Santo pero no en la Iglesia o su Doctrina. Gente que no va a misa, que roba, viola, mata, pero con una Estampita de San Expedito en el Bolsillo. ¿Y qué puede hacer el pobre de San Expedito? Porque puede interceder un poco ante Dios, pero tampoco es Víctor Stinfale.

De todas formas me parece una visión muy romántica de la vida ser seguidor de ciertos Santos, pero no de la Iglesia, de comprar al Héroe pero sin pagarle los derechos de imagen a La Corporación.

Es como Galeano que es hinchas de ciertos jugadores, pero de ningún Club. De Riquelme, de Ortega, pero no de Boca ni de River.

En definitiva no sé si existen los Santos (las Vírgenes seguro que no). Para mí, y está es mi teoría, son un invento para justificar la discrecionalidad, la arbitrariedad, las contradicciones de Dios.

Cuándo uno pregunta ¿Por qué Dios salvó a Juan y no a Pedro?, ¿Por qué curó a Ana y no a María?, ¿Por qué convocó a Zanetti y no a Garcé? Siempre es una buena excusa decir “Es que se lo pidió el Santo”.

Santo Remedio.

  Like This!